un domingo (no) cualquiera


Siempre deseé tener una pequeña galería,donde en las mañana de domingo tras despertar, poder sentarme a desayunar un digno desayuno de domingo; un zumo recién exprimido de naranjas, una infusión, un par de tostadas de mermelada de frambuesas y quizás una pieza de fruta.
Sentarme a tu lado y ver como lees uno de tus nuevos libros, con una antigua radio sonando de fondo. Mientras tanto yo escribo en alguna de mis libretas el texto que mas tarde acompañará a alguna de las fotografías que tomé en nuestra mañana de domingo.
Oírte tocar la guitarra y tararear juntos alguna vieja canción. Canción que "destrozaremos" con nuestra  voz, pero que por un momento nos creeremos el mejor dúo musical jamás visto.
Disfrutar de toda esa mañana, sin perder ni un solo minuto. Porque como decía William Shakespeare, "En un minuto hay muchos días", y yo no quiero perder ni uno.

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